HOY CELEBRAMOS LA FIESTA DE PENTECOSTÉS

Hoy celebramos la fiesta de pentecostésHoy celebramos la festividad de Pentecostés o Fiesta del Espíritu Santo.

Jesús, después de resucitar y subir al cielo, envía a la Iglesia su Espíritu para que cada cristiano pueda participar en su misma vida divina y se convierta en su testigo en el mundo.

El Espíritu Santo hoy se manifiesta como viento, como soplo vivificador. Es soplo que barre toda impureza para dejar en cada corazón el aroma del cielo.

Si la Iglesia fuera solamente una institución humana, hace tiempo que se hubiera corrompido y desaparecido totalmente; como sucedió a tantas empresas e imperios humanos.

La Iglesia, a pesar de retrocesos y crisis terribles, permanece siempre con el aroma de lo esencial, pues el Espíritu es soplo que limpia y purifica. Y ese aroma es transmitido como polen divino que fecundará todas las culturas con el amor de Cristo.

El Espíritu Santo se manifiesta como lengua. La lengua del Espíritu Santo es una: la caridad, que nos une a todos en un mismo corazón. Y con esa lengua, la caridad, formamos un solo cuerpo en Cristo por el Espíritu; y con esa lengua podemos hacernos entender por todas partes, y llevar a todo el mundo el mensaje del amor y perdón traído por Cristo a este mundo.

Lo que destruye esta lengua del Espíritu son los mil dialectos ideológicos que a veces queremos hablar en las relaciones con los demás para defender nuestro egoísmo, nuestros intereses y nuestras ambiciones. La verdadera unidad sólo proviene de Dios Espíritu.

En Pentecostés… se nos invita a la unidad
En Pentecostés… se nos urge a luchar por los ideales cristianos
En Pentecostés… agradecemos a Dios el don de su Iglesia. Santa (por estar fundada en El) y pecadora (por estar conformada por nosotros hombres y mujeres de carne y hueso).

Invoquemos:
“Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro;
Mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento”.

Hermanos, es posible que no veamos lenguas de fuego sobre nuestras cabezas, pero todos sentiremos que el Espíritu nos habla dentro de nosotros.

Junto con María, nos dirigimos al Padre para pedir ese don del Espíritu.

Que el fuego del Espíritu nos transforme y nos haga verdaderos misioneros de la Buena Nueva.

¡FELIZ PASCUA DEL ESPÍRITU SANTO!
¡HOY, EN VERDAD, ES PENTECOSTÉS!

Enviado por: Etanislao Leon.