Consolemos a María Virgen Dolorosa Madre de Dios

Consolemos a María Virgen Dolorosa Madre de Dios
Consolemos a María Virgen Dolorosa Madre de Dios

Consolemos a María Virgen Dolorosa Madre de Dios

Consolemos a María Virgen Dolorosa Madre de Dios
Hoy queremos consolarte María Madre mía Dolorosa, que silencio, que amargura!

Tu rostro grita el dolor que desfigura nuestros almas y el rostro de Cristo.

Son nuestros pecados los que dejaron Madre Dolorosa Tu virginal regazo vacío, Tu Divino Hijo ha muerto.

Se acerca la hora de llevar a Jesús al sepulcro, traigan la Esencia de sus almas en gracia para embalsamar su sacro santo Cuerpo, Cristo yace inerte, muerto.

Ven Espíritu Santo!

Ven y transforma mi vida, mi alma, mi ser, que la rutina no sea motivo para que se estanque mi alma, sino que arranque en una nueva vida, Tu misma vida en una nueva esperanza.

Ven alma mía y alcanza por los méritos de la Dolorosa Pasión de Cristo Jesús, los frutos de su gracia y luz.

Ama la vida, ama a Dios en todos, en constante fe creciente, paciente y perseverante confianza en Dios.

Cristo ha muerto; pero sigue vivo en cada alma que viva el verdadero amor.

Jesús que tu muerte y Gloriosa Resurrección, sea para nuestras arrepentidas almas prenda eterna de Salvación. Amén.

Autora: Luz del Carmen Gómez Orozco.