Cuando nos inunda el amor de Dios la vida adquiere otro sabor

Cuando nos inunda el amor de Dios la vida adquiere otro saborCuando nos inunda el amor de Dios la vida adquiere otro sabor.

Mi Jesús, te doy gracias por enseñarme que en cada situación problemática, hay una enseñanza que debo incorporar a mi vida.

Gracias por tu ayuda poderosa, sin Ti, no puedo con las dificultades y problemas, pero con tu apoyo soy capaz de vencerlos y usarlos en función de mi crecimiento personal.

Cuando leo tu Palabra y veo tantos ejemplos de hombres que vencieron las dificultades como Moisés, David, Jeremías, etc., me digo que también yo puedo hacerlo.

Ilumíname para entender bien las situaciones y tratar de resolverlas de la mejor manera, pero también dame la fuerza en el corazón para ser valiente y vencerlas en tu nombre. Te Amo, mi Señor.

Amado Señor, quiero pedirte sabiduría en este día para poder siempre reconocer tus caminos y no dejar que los fracasos, adversidades y contrariedades me ganen y afecten mis sistema nervioso.

Tú eres la Verdad y la Vida, sin Ti, no hay camino posible para la eterna alegría. Sin Ti, en mi mundo reinaría el dolor y la desesperación. Aceptarte en mi vida ha sido la mejor opción que pude haber decidido.

Con tu amor y tu bendición, voy poco a poco despojándome de mis egoísmos, venciendo mis miedos, liberándome de mis angustias y tensiones.

Tu amor es el más grande de todos los consuelos. Te has ido al Padre y me aseguras que ya tienes lista una habitación junto a la tuya para disfrutar de las maravillas que, en tu infinita bondad, nos has preparado para todo aquel que te ama y sigue tus pasos.

Nunca dejes de hacerte presente en mi vida, porque eres Tú, quien es capaz, únicamente, de llenar mis vacíos y colmarme de bienes y de gozo.

Te amo y confío en tu Gracia poderosa que aparta de mi interior todo deseo de vanidad y todo aquello contrario a tu amor. Amén.

Propósito para hoy:
Hoy haré algo especial por alguien que tenga problemas económicos sin esperar nada a cambio.

Reflexionemos juntos esta frase:
“Cuando nos inunda el amor de Dios, la vida adquiere otro sabor”.

Enviado por: Oscar Alejandro Tamez Bazan.