El que partió está en el Corazón de Dios

El que partió está en el Corazón de DiosEl que partió está en el corazón de Dios ya no sufre, y el único sufrimiento, es ver el dolor que ha causado su partida. Alivia el dolor saber que vamos a encontrarlo en el corazón de Nuestro Padre Celestial, donde todos vamos a estar un día que no va a conocer el ocaso. La vida es la consumación y no la muerte, y esta se convertirá en la ofrenda más hermosa y agradable con la que nos presentaremos al Señor de la Vida.

“La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo”. Amén.

Santos Ángeles y Arcángeles, defiéndenos y guárdanos. ¡Oh buena y tierna Madre! Vos seréis siempre nuestro amor y nuestra esperanza.

¡Oh divina Madre! Enviad los Santos Ángeles para defendernos y rechazar lejos al demonio, nuestro mortal enemigo. Amén.

¡Por la Preciosa Llaga de Tu mano izquierda, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve almas del purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amén.

¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!

Enviado por: DM Lorena.