Jesús mi Señor clamo a ti la gracia de la perseverancia

Jesús mi Señor clamo a ti la gracia de la perseveranciaJesús mi Señor clamo a Ti para que me regales la gracia de la perseverancia.

Muchas veces me deprimo y no encuentro motivos a mi vida. En algunos momentos me entusiasmo, pero ante la primera dificultad me desanimo, dejo de luchar y termino perjudicado. Por eso te suplico me auxilies. Permite que sea constante en las cosas que haga y ante cualquier eventualidad sea capaz de sobreponerme.

Quiero que ante cada reto, yo pueda dar lo mejor de mí sabiendo que en Ti soy un vencedor. Ilumíname para tomar las decisiones correctas. Hazme capaz de entender que los fracasos son experiencias que me deben motivar y no hacerme desfallecer.

Señor Jesús, que bueno es contar con tu presencia y con tu gracia que abarca más de lo que nosotros podamos necesitar. Tú nos has presentado al Dios todopoderoso, no como una omnipotencia lejana, sino como un Padre cercano, un Padre bueno que nos ama y nos perdona todo.

Miro atrás y me doy cuenta de cuánto he ofendido a este amado Padre con todas mis faltas, con mi rebeldía y mi soberbia. Me alejo de Él cuando miento, soy deshonesto o cuando no cumplo con ese mandato de amor de encontrarme con su Hijo en la Eucaristía.

Mi Señor, no merezco tanta bondad de tu parte, siento que abuso de tu extrema generosidad. Pero Tú, piensas diferente de nosotros. No he siquiera ido a pedirte perdón cuando ya vienes en mi rescate a abrazarme, a consolarme, a mostrarme todo el afecto que habías estado acumulando en mi ausencia.

Me perdonas todo, ni siquiera permites expresarme porque ya Tú conoces las intenciones del corazón. Con razón la Santísima Virgen María, proclamó en su canto de alabanza que tu misericordia se extiende de generación en generación.

Oh amado Padre, quiero vivir una profunda Conversión, esa que se enfoca desde tu visión perdonadora. Quiero ser capaz de entender tu amor y perdonar a aquel que me ha ofendido, olvidándome de sus faltas en un abrazo fraterno. Limpia mi corazón del rencor y de la autosuficiencia y a cambio llénalo de tu amor. Amén

Propósito de Cuaresma:
Rezaré un misterio del Rosario por la santidad de los sacerdotes, religiosos, religiosas y misioneros laicos.

Reflexionemos juntos esta frase:
“Cuando nos encontremos con la cruz, digamos a María: ¡Madre nuestra, danos fuerza para aceptar y abrazar la cruz!”.

Enviado por: Oscar Alejandro Tamez Bazan.