Mi Buen Jesús Tú eres mi roca y mi protección

Mi Buen Jesús Tú eres mi roca y mi protecciónMi buen Jesús, mi Señor, Tú eres mi roca y mi protección. Aunque haya tenido días duros, llenos de problemas y adversidades, con tu gracia, has sabido mostrarme momentos de bendición y de triunfos.

Hoy te pido que me llenes de tu gozo y tu alegría. Confío en tu ayuda y que en todo momento te encuentras listos para darme una mano amiga cuando lo necesite. En tu nombre soy capaz de enfrentarlos, vencerlos y usar cada situación en mi propio beneficio.

Me has capacitado para hacer grandes cosas. Confío en que en este momento me acompañas. En tu nombre, salgo a conquistar terrenos de soledad y convertirlos en terrenos de bondad y amor para Ti. Esto podré lograrlo con tu poderosa presencia.

Señor mío, tu Palabra es una fuente de vida y de felicidad para todos, ¿cómo no querer anunciarla a toda criatura? No debo dejar que los miedos me nublen el camino y pongan a dudar a todos mis sentidos.

Debo confiar en Ti, en que cada día me capacitas para salir adelante y no perder de vista el amor y el gozo que me espera cuando proclamo tu Palabra y la llevo a todos los rincones del mundo. Necesito de tu fuerza, que me impulses a esforzarme y ser valiente.

Tengo que entender que de la mano contigo, puedo derrumbar todos los muros y hacerle frente a todo mal y situaciones contrarias que se me presenten.

Me has hablado siempre de tus promesas de amor y de fe, que hasta en tu nombre puedo imponer las manos a los enfermos y sanarlos si así Tú lo deseas.

Quiero ser un misionero fiel, un misionero atrevido pero respetuoso, manso pero valiente, callado pero sabio, lento pero astuto.

Sólo en Ti, por Ti y para Ti, puedo llevar la Buena Nueva a todas las naciones y al mismo tiempo llenarme de gozo al saber que tu Palabra actuará de manera sanadora en muchos corazones heridos. Amén.

Propósito para hoy:
El día de hoy, voy a rezar por un lapso de 15 minutos retirado en el silencio de mi habitación, confiando a la intercesión de María mi propósito de crecer en mi vida de oración.

Reflexionemos juntos esta frase:
“Saludo a los enfermos y a cuantos sufren. Cristo crucificado está con ustedes: acójanse a Él”.

Enviado por: Oscar Alejandro Tamez Bazan.