Oh Sagrado Corazón enamorándome de Ti mí Amado Jesús

Oh Sagrado Corazón enamorándome de Ti mi Amado Jesús

Oh Sagrado Corazón enamorándome de Ti mí Amado Jesús

!Oh Sagrado Corazón, fuente de unión!

¿Señor, me dejas espiar por una rendija en Tu vida?.

Te veo caminando por la pequeña Nazaret, pero no pareces un rey, tampoco un juez.

Te ves esbelto, fuerte, de rostro hermoso. Tu mirada es profunda, miras los corazones de todos los hombres.

Junto a Ti algunos discípulos van caminando, creo que son Pedro, Santiago y Juan, los escucho hablar de otros hermanos que han encontrado, y dicen que no tienen un corazón sano.

De repente los miras y con imponente voz interrumpes su conversación. Se Te escucha decir: “no os quiero ver juzgar, sino sólo amar y predicar para cambiar lo que está mal”.

Los discípulos hacen silencio, pues ha hablado el Maestro.

Y ahora me imagino, Señor, verte caminar aquí, a mi lado, y que yo también voy hablando de mis hermanos.

Señor, Tú me dirías lo mismo y me recordarais Tus enseñanzas:
“Así como juzguéis seréis juzgados”, o aquella otra: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

Señor, creo que no soportaría Tu Mirada, pues cómo verías mi alma, la verías manchada.

Señor, yo también voy a hacer silencio, para sacar de mi corazón todo lo que no es bueno y poder seguir así las enseñanzas de mi Maestro.

Señor, no permitas que yo ponga discordia, porque conozco Tu gran Misericordia.

Haz que busque la unión como símbolo de amor, para ser Uno como lo sos Vos con el Creador y el Espíritu de Santificación.

Jaculatoria: ¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!

¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.

Florecilla: Oremos para que descienda el Espíritu Santo sobre nosotros, y que por Su intermedio nos sigamos purificando, conociendo todo aquello en lo que a Dios no agradamos.

Oración: Padre Nuestros, un Ave María y un Gloria.

Enviado por: Angeles Medrano.