Oración en el peligro invoco al Señor nuestro Dios

Oración en el peligro invoco al Señor nuestro Dios
Oración en el peligro invoco al Señor nuestro Dios

Oración en el peligro invoco al Señor nuestro Dios

Oración en el peligro invoco al Señor nuestro Dios

En el peligro invoco al Señor, y Él me escucha dándome un alivio.

El Señor está conmigo: no temo; ¿Qué podrán hacerme los hombres?

El Señor está conmigo y me ayuda: yo veo derrotados a mis adversarios.

Es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres; es mejor refugiarse en el Señor que fiarse de los poderosos.

Todos los paganos me rodearon, pero yo los derroté en el nombre del Señor; me rodearon por todas partes, pero yo los derroté en el nombre del Señor; me rodearon como avispas, ardían como fuego en las espinas, pero yo los derroté en el nombre del Señor.

Me empujaron con violencia para derribarme, pero el Señor vino en mi ayuda.

El Señor es mi fuerza y mi protección; Él fue mi salvación.

Un grito de alegría y de victoria resuena en las carpas de los justos:

“La mano del Señor hace proezas, la mano del Señor es sublime, la mano del Señor hace proezas”.

No, no moriré: viviré para publicar lo que hizo el Señor.

El Señor me castigó duramente, pero no me entregó a la muerte.

Salmo 118.