Señor Jesús mi Familia y Yo dependemos de Ti

Señor Jesús mi Familia y Yo dependemos de TiTe alabo, Señor mío, porque a través de mí, le das fuerza a cada uno en mi hogar, para realizar sus proyectos sin desanimarse.

Mi familia y yo estamos confiados en tus manos, seguros que intervienes en cada acontecimiento para salvarnos de las experiencias que nos roban la alegría. Quiero seguir siendo bendición para mi familia y todos los míos, construyendo un ambiente de paz y proclamando a viva voz tu Palabra que sana y da la vida.

Dame la fortaleza para vencer los sentimientos egoístas que a veces pueden llevar a pensar sólo en el bienestar propio, sin escuchar las necesidades de los demás, dame la capacidad para actuar movido por tu amor y tu misericordia.

Buen Jesús, tu Palabra me llena de vida, de esperanza, de paz y me deja una gran promesa de amor que, sólo a un Dios vivo y glorioso podría habérsele ocurrido algo tan alejado de todo entendimiento humano: comer tu Cuerpo y Beber tu Sangre para tener Vida Eterna.

Tu alimento es fuente de vida, es donación y salvación. Quiero sentirme vivo, entregarme a tu voluntad sagrada, ser un apasionado por la Eucaristía y sentir allí la presencia poderosa de tu corazón, un corazón amante de los que te aman y acuden a Ti.

Comer y Beber, de tu Cuerpo y Sangre hace que profundice mi intimidad contigo. Me prometes una vida llena de felicidad y sobre todo llena de gozo por toda una eternidad, donde no existe el mal ni deseos desenfrenados que me separen de Ti ni de tu amor.

Mi Jesús eucarístico, quiero salir cada día ansioso de ir al encuentro contigo, que más que una práctica u obligación, sea una necesidad para mi alma. Quiero sentir, pensar, hablar y amar como Tú lo haces, y eso sólo puedo hacerlo en comunión contigo, con el Padre y con el Espíritu Santo. Amén.

Propósito para hoy:
Voy a escribir una nota, o enviar un correo electrónico, a esa persona que se ha alejado de la Iglesia, con la esperanza y confianza de que este saludo, en nombre de Cristo, pueda convertirse en una semilla de fe en su vida.

Reflexionemos juntos esta frase:
“Si vivimos la fe en la vida diaria, el trabajo se convierte en una oportunidad para transmitir la alegría de ser cristianos”.

Enviado por: Oscar Alejandro Tamez Bazan.