Oremos al Señor por todos y para todos

Oremos al Señor por todos y para todosOremos por todos y para todos! Señor Todopoderoso! En este día quiero pedirte por esta humanidad tan necesitada de Ti. Por favor Señor, envía a tus fieles, un renacer en la fe, en la esperanza y en la caridad en los corazones de todos los hombres. Te pedimos señor mires con tu infinita Misericordia y Compasión:

por los que terminan de nacer y de fallecer,
por los angustiados y turbados,
por los pobres y por los ricos,
por los agraviados por el hambre,
por los que viven en la calle,
por los punzados con frío y fuego,
por los totalitarios y por los déspotas,
por los terroristas y por los aterrorizados,
por los que lo han perdido todo,
por los que no se les enseñó a amar,
por los que no aceptan razonar,
por los que desprecian la ley natural y su orden,
por los violentos y por los mentirosos,
por los que odian y por los vengativos,
por los enfermos y por los que consuelan,
por los solitarios y por los que carecen de justicia,
por los que ofrecen una copa de agua fresca,
por los que nadie se acuerda de ellos,
por los niños moralmente atacados en sus propias familias,
por los no autorizados a nacer asesinándoseles con el aborto,
por los esposos abandonados por sus esposas,
por las esposas heridas por sus esposos,
por los hijos despreciados por sus padres,
por los padres ignorados por sus hijos,
por los ancianos olvidados y por los tratados como estorbos,
por las madres solteras y por las mujeres violentadas,
por los infantes y doncellas escandalizados,
por los magnánimos y abnegados,
por los esclavos de las drogas, prostitución, egoísmos e ideologías,
por los maestros, profesores y catedráticos,
por los presos y refugiados,
por los calumniados y los difamadores,
por los crucificados y los crucificadores,
por los que perdieron toda esperanza,
por los tristes y por los alegres,
por los profetas y por los sabios,
por los que siembran la paz y en ella viven,
por los que luchan por la Justicia y la Verdad,
por los que padecen injusticias o desprecios,
por los humildes y por los abatidos,
por los que perdonan y por los que dividen,
por los que dan vida gratuitamente, sin mirar atrás,
por la Iglesia Santa de Dios,
por los que proclaman Evangelio,
por los catequistas, enfermeros, médicos, colaboradores,
por los monjes y monjas de clausura,
por los que lo dan todo y te siguen,
por todo el Colegio Episcopal,
por el Obispo de Roma, Francisco,
por nosotros, por nuestros sueños, por nuestro corazón…
por mi familia y por mis amigos,
por mis ancestros y descendientes,
por mis compañeros y mis conocidos,
por mis enemigos y por mis antagonistas,
por mi comunidad cristiana que en el bautismo me recibió,
por todos los hombres de buena voluntad,
y por todos aquellos que necesitan tu Luz y tu Salvación.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo,
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Fuente: Tengo Sed de Ti.