Ven ahora y acompáñame te necesito mi buen Jesús

Ven ahora y acompáñame te necesito mi buen Jesús
Ven ahora y acompáñame te necesito mi buen Jesús.

Ven a mi vida, Señor mío y Dios mío.

Porque si me faltas siento que no respiró, como si me faltara todo, como si no pudiera estar bien, como si la existencia comenzara a marchitarse.

Porque siento que sin Ti no me importan los seres humanos, los que sufren, los que están conmigo, como si me acostumbrara a la injusticia, a la pobreza, a que las cosas estén mal mientras yo miro para otro lado y la cosa no sea conmigo.

Ven a mi vida, Señor mío y Dios mío.

Ven a mi vida, porque Tú lo has cambiado todo, mi Señor, me has hecho ver la existencia con otros ojos; desde tu amor los demás dejan de ser cifras, dejan de ser vistos como malos o como poco importantes; los otros, desde tu misericordia, son hermanos, son amigos, son cercanos.

Ven a mi vida, Señor mío y Dios mío.

Yo quiero ver la vida de ahora en adelante desde tus ojos, para que nada pueda apagar esta llama que has escendido en mí, ven ahora y acompáñame, sigue seduciéndome, Señor para caminar la vida nueva de tu mano.

Rezo por Ti, que esta persona sea en todo constructora de sentido, que sepa juzgar desde el amor y no desde las apariencias.

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. Amén. <>

Enviado por: Jacobo Aguirre.