QUÉ SERÍA DE MÍ SI TÚ NO ESTUVIERAS EN MI VIDA

Qué sería de mí si Tú no estuvieras en mi vida.
Qué sería de mí si Tú no estuvieras en mi vida.

Padre bueno quiero darte gracias por este tiempo de Navidad, porque nos llena el corazón de lo mejor que tenemos, porque en esta época a pesar de lo comercial, afloran nuestros buenos sentimientos y nos sentimos más hermanos contigo.

Niño Jesús, que nos muestras que nuestra humanidad es un regalo y nos ayudas a sentirnos felices de ser lo que somos y de vivir como vivimos.

Gracias, Señor, porque desde el pesebre de Navidad nace una esperanza nueva.

Porque desde la vida humilde nos nace vida abundante, lejos de lo que muchas veces perseguimos y queremos poseer, porque nos haces mirar hacia nosotros, hacia el interior y reconocer lo afortunados que somos.

Por todo esto, gracias, DIOS BUENO Y MISERICORDIOSO, por este sencillo y maravilloso día que me das.

Gracias por la humanidad, por enseñarnos el valor de las cosas pequeñas, sencillas e importantes.

Que la Virgen María nos arrope con su manto.

Quiero alabarte por ser tan bueno conmigo y porque me enseñas a descubrir cuánto valor tengo en mí, cuán afortunado soy por vivir, me muestras todas las bendiciones con la que cuento y me haces sentir que nunca estoy solo.

De verdad, Señor, te quiero agradecer por lo que soy; me siento emocionado al descubrir que has puesto el escenario perfecto para que pueda ser feliz.

No ha faltado nada, no has descuidado ningún detalle, porque soy importante para Ti, porque haces todo lo que puedas para que crezca y para que viva como Tú quieres, siendo feliz y gozándome en lo que soy.

Bendito seas Tú Señor, en este día que viví, en este día y noche en la que siento tu presencia, bendito Tú que me amas, que me cuidas, que me das valor y que nunca me faltas.

¡Qué sería de mí si Tú no estuvieras en mi vida!.

Bendito seas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.

P Carlos Alexis Gutiérrez.