Virgen María enséñanos a vivir en el silencio y en la humildad

Virgen María enséñanos a vivir en el silencio y en la humildadVIRGEN MARÍA ENSÉÑANOS A VIVIR EN EL SILENCIO Y EN LA HUMILDAD.

Virgen María! Que muestras a tus hijos el camino del progreso interior, al mirarte, un deseo santo nos invade: Entrar en ese mundo de amor y de gracia en donde vives.

¿Quién como tú, puede enseñarnos esa vida interior? ¿Quién, como tú, puede abrirnos a la vida de Jesús y formar en nosotros sus rasgos divinos?

¡Oh Madre! deja que te miremos.

Tú, Virgen silenciosa, ayúdanos a vivir ese silencio capaz de recibir y mantener adentro, la presencia de Cristo.

Custodia, Madre, esa silenciosa serenidad y llévanos a preservar nuestro corazón, cada minuto, como morada de Jesús.

Tú, Virgen humilde, enséñanos esa pequeñez que excluye toda pretensión, que sabe ser dócil y que quiere servir y desaparecer.

Tu humildad subió hasta Dios y conquistó su Corazón; que la nuestra lo incline hacia nosotros.

Tú, Virgen fiel, respondiste siempre al menor deseo de Dios, sin que hubiera una sombra de vacilación, entre el llamado de la gracia y tu respuesta. Danos el imitarte en esa prontitud del amor y ese entusiasmo lleno de fe que tuviste para cumplir con Su palabra.

Que jamás nos detengan las dificultades; sino que, con esa alegría que centuplica el don, respondamos a cualquier cosa que nos pida Dios, con tu misma frase: “Yo soy la servidora del Señor”.

Madre, ruega por nosotros y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Amén.

Lindo día y Bendecida Noche!!!
Enviado por: Sandra Connelly.